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28 enero 2006

Despido libre

Quizás algunos de los que leáis este artículo podéis llegar a colegir que estoy loco o que me falta un tornillo, e incluso podéis pensar que soy un ricachon niño de papa, pero resulta que esos no son los casos. Si defiendo el despido es por la mejora y el mayor dinamismo de la actividad económica y por la injusticia en que esta basada la norma de que si despides a alguien debas de indemnizarle con 45 días de sueldo por año trabajado en la empresa. ¿Es esto lógico?; bajo ningún concepto esta medida esta basada en lógica alguna sino que es una más de las “inasumibles” condiciones que se les dieron a los sindicatos en su día; sindicatos que deberían de ser abolidos y prohibidos por su ineficiencia socio-económica y por constituir una lacra para el avance social.

Esta medida estoy seguro de que genera gran polémica ya que la sociedad de hoy en día –influida en gran parte por la llamada “izquierda social” y por esa lacra que suponen los sindicatos- tiende hacía el auto proteccionismo como medida preventiva y hacía el gandulismo social como medida reiterativa a lo largo del tiempo. Sres. una sociedad no puede vivir basada en las rentas porque las rentas tarde o temprano se acaban; una sociedad que no se “esfuerza” no mejorará nunca su nivel de vida. Podremos ser más liberales o menos pero todos vamos a coincidir en que cuanta mayor renta disponible tiene una persona más capacidad para ser feliz y para vivir bien; y ¿Cómo se consigue que cada persona disponga de más renta?, pues no con el socialismo como ideología sino aplicando un “neo-liberalismo” económico que permita descargar el peso económico del Estado para que sean aquellos que forman el Estado –los individuos- quienes soporten este peso y así pueden enriquecerse más.

Volviendo a la razón de ser de este artículo es evidente que la implantación de un despido libre a simple vista podría causar muchísima injusticia socio-laboral y muchos conflictos laborales que hoy en día parecen soliviantados pero claro, para ello existen las leyes sobre el trabajo, es decir, despido libre sí pero con condicionantes que no favorezcan la opresión del rico sobre el pobre (por utilizar la terminología rico-pobre que tanto gusta en el ámbito izquierdoso de este país). Es decir, tú empresario si en una época del año te sobran 5 trabajadores puedes despedirles sin ningún problema siempre y cuando les avises como mínimo 15 días antes y luego en su finiquito les “indemnices” con 15 días de sueldo de manera que se le da al trabajador cobertura económica durante un mes –tiempo suficiente- para que encuentre trabajo y su vida rutinaria no sufra alti-bajos; si bien también se podría dejar la puerta abierta a que sea el mismo empresario el que a la vez que comunica el despido próximo al trabajador le plantee una oferta de trabajo para comenzar al día siguiente de su despido, en ese caso y sólo cuando el trabajador acepte el nuevo empleo el empresario no tendrá que soportar costo alguno por el despido del trabajador en cuestión. Esto favorecería el movimiento de las masas laborales y la competitividad entre los propios trabajadores, lo cual haría mucho más productiva nuestra economía y a la sazón haría posible que se cobrase un plus por productividad. Evidentemente, y por poner un ejemplo, si un empresario se propone prescindir de una mujer sin motivo alguno y por el hecho de estar embarazada ese despido llevará aparejado consigo mismo una fuerte indemnización por parte del empresario para con la trabajadora.

Todo lo que sean normas legales sobre el despido como las que tenemos hoy en día suponen constreñir la actividad económica y el mercado laboral que a esta acompaña en cada momento.

Sé que esto que propongo no va a ser una medida muy popular entre el “populacho currante” –como se suele decir- pero estoy seguro que cualquier analista económico la consideraría muy positiva, junto con otras muchas medidas de corte liberal –como esta-, para el devenir de la economía en su conjunto y por tanto también para el devenir de la microeconomía particular de cada “unidad de consumo” (vivienda o familia). Por otra parte decir que poco a poco (conforme mi tiempo libre me lo permita) iré publicando aquí distintos artículos en defensa de las reformas económicas y del mercado de trabajo que generalizadamente he defendido ya en algún que otro artículo de esta bitácora.


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