Estamos en: http://juventudpolítica.wordpress.com

26 diciembre 2005

Zapatero mutila el consenso del 78

Es el infame Rodríguez Zapatero, y no ningún otro político, quien desde su poltrona presidencial se ha encargado de mutilar el consenso constitucional obtenido en el 78. A Zapatero no debe gustarle lo más mínimo aquello de que España sea una gran nación –la única- ni aquello de que todos los españoles estemos regidos por las mismas leyes y sin privilegios; Zapatero es de lo que desea para algunos ciudadanos unos privilegios que los demás no podemos conseguir. Zapatero margina y excluye de sus políticas a una gran mayoría de los españoles para darles todos los privilegios a los infaustos catalanes que malviven bajo el poder de un régimen nazi.

Tras la más que aceptable propuesta hecha por Pedro Solbes, ahora el Sr. Rodríguez le desautoriza y está dispuesto a ceder –entre otras muchas cosas- el 80% del IRPF, cuestión que hará crecer exponencialmente la insolidaridad interregional puesto que permite a Cataluña –una de las regiones más grandes en extensión y más pobladas- acceder a mayor cantidad de dinero, rompiendo así la regla de solidaridad inter-territorial impuesta no sólo en España sino también en Europa. No sé que tendrán que decir a esto mucho militantes socialistas de base en regiones como Andalucía o Extremadura, “me da” que esta cesión que hace Zapatero al separatismo catalanufo tampoco les va a gustar ni lo más mínimo a muchos “socialistas de base”. Pero claro si a nosotros, los opositores, nos quieren imponer una ley mordaza –la censura gubernativa- para tratar de silenciarnos y que no les critiquemos pues en su propia partido permanecen callados como putas porque ya todos deberíamos saber que para los socialistas lo primero es el partido y después lo demás.

Con esta desautorización al Ministro de Economía, Pedro Solbes, el Presidente se ha cargado de un plumazo todas las posibilidades que pudiere haber de consenso entre el PP y el PSOE. La de Solbes era una propuesta razonablemente aceptable en términos económicos y fiscales tanto para Cataluña como para el conjunto de España, pero Zapatero ha optado por la vía del radicalismo político que le conlleva a gobernar hipotecado en todo momento por las pretensiones del nacional-socialismo catalán.

Las concesiones de Zapatero liquidan el sentido que pudiese tener la LOFCA, ya que hacen imposible que los recursos obtenidos por el Estado sean invertidos haya donde sean necesarios y no allí donde hayan sido obtenidos. España es un todo y como tal debe funcionar, no digo con esto que toda la realidad de España deba ser homogénea sino que al menos las infraestructuras necesarias para el desarrollo económico y social existan en todo el territorio y no sólo en aquellas partes del territorio que tengan mayor recaudación de impuestos. Si olvidamos la solidaridad inter-territorial necesaria para construir un todo homogéneo, al menos en cuanto a posibilidades, pues estamos liquidando por la vía de los hechos uno de los pilares que sustentan la unidad de la nación española. No es una cuestión de abuso de ningún territorio sino que es una concepción de Estado, una visión de lo que es España; somos un todo y no una unión heterogénea de pequeñas partes. Esto último debería quedar meridianamente claro antes de comenzar cualquier discusión.

Lo reseñado en las últimas líneas del párrafo anterior creo que es algo que los nacionalistas niegan a toda costa ya que si admitiesen dicha realidad sus tesis de que se perjudica a Cataluña (así como si Cataluña fuese algo distinto de España) se vendrían abajo por su propio peso. Sus tesis parten de una multilateralidad inexistente, y sin dicha multilateralidad no hay nacionalismo que valga. Como es algo que no toca en este artículo pues no vamos a entrar a rebatir las falaces tesis del nacionalismo de la periferia española; si bien, esto será tratado próximamente en otro artículo referido a ello.

El consenso constitucional que Zapatero liquida a medida que pone en práctica sus políticas de beneficio descarado hacía Cataluña es sobre el que se basa nuestra organización y sobre el que se han basado las tres décadas de mayor progreso económico y social de nuestra historia Si, tal y como ellos mismos (los socialistas) reconocen, jamás habíamos estado tan bien como ahora, ¿Por qué esa pretensión de derribar el modelo Constitucional cuando este ha demostrado sobradamente su eficiencia?. Si para el PSOE el dialogo supone proponer como partida algo totalmente inaceptable para, al menos, la mitad de los españoles pues tienen concepto muy equivocado de consenso. El PP no ha modificado su postura sino que son ellos quienes se han radicalizado con no se sabe que pretensiones, pero con la consecuencia clara de haber abierto un abismo político entre los españoles de tamaña magnitud que les deja sobre la mesa la posibilidad de acusar al adversario de inmovilista, a la vez que se le culpa de la situación.

Sr. Zapatero usted se ha marchado del consenso de 1978 así que no nos culpe a nosotros de la ruptura del mismo.


Visitas recibidas hasta hoy: