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12 octubre 2005

La formación del sentimiento español

Antes que nada, agradezco a DeMoNd_ y Atenea la oportunidad que me brindan de dirigirme a todos vosotros por estas líneas. Tal y como dije en otra ocasión ( y aunque se me pidió que lo hiciera como catalán y así lo he intentado) he descrito brevemente lo que significa para mí la Hispanidad. Permítaseme hacer referencia a una de mis pasiones: la Historia. Ese “regalo” que está allí, para fortuna de generaciones posteriores, y desgracia de los irresponsables que intentan cambiarla a su antojo.

El nombre de España viene según parece de la voz fenicia: saphan (conejo) con lo que relacionaríamos el nombre como “tierra de conejos”. No busquemos, pues, raíces “heróicas” para el nombre… porque no las tiene en ninguno de los supuestos. Como tampoco lo tiene Iberia… procedente del griego: era una pequeña región alrededor de su zona de influencia (Huelva y alrededores); el río Hiberus se identifica con uno de los ríos de esa zona. No hay acuerdo, sin embargo, de la veracidad de la primera afirmación respecto a los fenicios. Teóricamente no conocían los conejos por aquellos tiempos; según dijo por el siglo XVIII el acreditado historiador Cándido María Trigueros dijo que la raíz SPAN significaba Septentrión. Otros pretenden que proviene de la evolución de palabras como Spal o Hispalis (los topónimos más antiguos conocidos de Sevilla). Fuese como fuese, lo cierto es que fácil lo tuvieron los romanos a la hora de elegir un nombre para su provincia… el que después ha trascendido y ha dado nombre a nuestra Nación.

La primera capital de esta provincia fue Tarraco (Tarragona)… y cuando más adelante se dividió Hispania en cuatro provincias, siguió conservando la capitalidad de la provincia Tarraconensis, la Baetica fue capitalizada por Corduba (Córdoba), la Lusitania por Emérita Augusta (Mérida) y la Gaelica por Bracara Augusta (Braga/Portugal).

Más adelante y tras las invasiones gótica y visigótica, ya podía hablarse del incipiente Reino de España (al menos a quienes estamos entrados en años, nos tocó aprendernos los rarísimos de los Reyes Godos “de carrerilla”) como Reyes de España. El último de los cuales, Don Rodrigo, fue derrotado en la batalla de Guadalete por los Omeyas norteafricanos por el año 711. El Islam era una religión tremendamente joven, pero sumió a España en la oscuridad durante unos cuantos siglos… siglos durante los cuales aparecieron varios Reinos que pretendían ser los sucesores de los Godos y Visigodos –por ello el estilo arquitectónico posterior al Románico lleva el nombre de Gótico, el estilo en el cual se edificaron un sinfín de catedrales en esos Reinos españoles- y que, aunque a menudo se enzarzasen en disputas entre ellos, muchas veces azuzadas por los propios moros, no representaban sino un esfuerzo común, desde distintos frentes.

Por cierto… volvió a emplearse un vocablo parecido al nombre que antaño había tenido la totalidad del territorio para delimitar la frontera sur del Imperio Carolingio en la vertiente meridional de los Pirineos: hablamos de la Marca Hispánica. Se consolidó tras la tomas de Gerona y Barcelona a los moros (785 y 801, respectivamente). Por ello, floreció en todos los Pirineos septentrionales una cultura de la que ahora conservamos los templos románico-pirenaicos declarados recientemente Patrimonio de la Humanidad. No es exacto del todo, pués, pretender que Cataluña hubiese estado siempre integrada en el Reino de Aragón, aunque más adelante unirían su destino para siempre. Incluso, dinastías descendientes de los Condados Catalanes fueron Reyes de Aragón.

Os daré sin embargo una opinión a mi juicio alejada del patrioterismo: España, mal que les pese a algunos –sirva este “rollo” por el cual os pido disculpas para corroborarlo mínimamente-, nada sería a no ser por la unión de TODOS los territorios que la forman en la actualidad, y han hecho de ella la Nación más antigua del Mundo entero. Mientras pudo disfrutar de su unidad nacional y justo cuando sus vecinos no eran sino reinos apenas importantes en gran parte a causa de que no disfrutaban de la unidad férrea que era España, nuestra Nación fue capaz de construir el Imperio más grande conocido jamás. Desde los Reyes Católicos hasta su biznieto Felipe II fueron un referente mundial.

Pero… avancemos hasta tiempos no tan alejados de nosotros; tiempos que vuelven a ser medianamente oscuros, o como poco, grises. Son tiempos en los que se cuestionaba la unidad de España. Me ceñiré, como catalán que soy, a lo sucedido en Cataluña –paradigmáticamente peligroso antecedente de lo que ahora sucede. Cuando quedamos con DeMoNd_ en que escribiría estas líneas para ponerlas en su blog (compartido con Atenea, dos amigos foreros de GrupoRisa), parecía imposible que desde Cataluña se remitiese un proyecto de Estatuto tan marcadamente anticonstitucional. Pero bueno… visto lo visto, si algo NO es el PSOE es un partido de ámbito nacional; en cada Región su mensaje cambia radicalmente. Y es que… para ellos, todo vale si del poder se trata.

Fueron tiempos en que un ilustre President de la Generalitat de Catalunya declaró el Estado catalán. Estado catalán con la boca pequeña, dependiente de la República que había finiquitado la legalidad existente mediante un Golpe de Estado izquierdoso.
Tal es, a mi juicio, la penitencia que hemos tenido que pagar siempre que nos hemos olvidado de lo que realmente representa España; sangre, sufrimientos…todas estas cosas tremendas que demasiadas veces nos ha tocado sufrir. Cuando olvidamos lo relatado en la primera mitad de este torpe escrito… cuando tendenciosamente tergiversamos la Historia (Diada “Nacional” de Cataluñya, 11 de Setembre y demás equívocos históricos sectariamente relatados)… dejamos de sentirnos españoles. Y cuando dejamos de sentirnos “pueblo”, nos permitimos luchar los unos contra los otros. Penoso… pero es así. Dios quiera que podamos reconducir pacíficamente la actual situación (para ello condición SINE QUA NON es librarnos de los Socialistas y sus Socios), porque en caso contrario vamos a repetir la historia que estamos empeñados en olvidar.

¡Feliz 12 de octubre para todos los españoles de bien!. En ese día, de 1492, los españoles escribimos la página más gloriosa que Nación alguna haya sido capaz de grabar en la Historia. Podemos y debemos sentirnos como españoles que somos, legítimamente orgullosos de lo que consiguieron nuestros antepasados, y no olvidar la situación que hizo posible tal hazaña: LA UNIDAD NACIONAL.
Este artículo ha sido escrito por Rabbateur -un compañero de foro en www.gruporisa.com - y que además es dueño de RabbateurBlog.


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