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18 octubre 2005

La coherencia de nuestros políticos a exámen

El Señor Presidente José Luis Rodríguez Zapatero debería "apechugar" con lo que dijo en su momento y con todos sus actos mientras es Presidente del Gobierno. Digo esto porque no es recibo que un Presidente un día diga que va a hacer una cosa "así" y dos días después diga que lo hará "asao".
La actitud de Zapatero ante el Estatut es vergonzosa a todos los efectos. Él fue quien dijo que aprobaría un Estatut tal y como saliese del Parlamento Catalán, pero después cuando se veía venir lo peor va y dice que había que matizarlo para acabar diciendo -ayer mismo- que varios artículos son inconstitucionales y deben ser modificados. Vamos a ver, ¿esto es racional?; no es que quiera hacer de abogado defensor del Estatut, ya que es evidentemente que estoy totalmente en contra, pero un Presidente del Gobierno debería de ser consecuente con sus palabras porque lo único que ha conseguido es que su palabra tenga el mismo valor que "una mierda "pinchá" en un palo". El ejemplo del Estatut es el más evidente para analizar el valor de las palabras del jefe del Gobierno pero hay otras muchas situaciones en las que Zapatero sólo usa la palabrería barata para contentar a todos cuando a la hora de la verdad sólo hace lo que sus socios independentistas le permiten hacer debido a las deudas contraídas para situarse en la poltrona de Moncloa.
No es sólo el Presidente del Gobierno quien falta a la coherencia entra sus palabras y sus actos sino que son muchos de los miembros del PSOE o de su directiva nacional quienes dicen una cosa para luego hacer otra muy distinta o bien no hacer nada. Sirva como claro ejemplo el Sr. Bono y su amigo Ibarra cuando se manifiestan abiertamente en contra del Estatut diciendo esto y lo otro, pero que a la hora de la verdad no hacen nada para impedir su aprobación y nisiquiera han tenido el valor de manifestar de forma clara y rotunda que votarán en contra del Estatut en el Congreso. Dicho esto, cabe plantearse la siguiente pregunta:
¿Son coherentes con sus manifestaciones nuestros políticos?
Hablando de manera muy general es evidente que la respuesta a esta pregunta es que NO; nuestros políticos -en sus actos y aptitudes- no son coherentes con sus manifestaciones públicas. Ahora bien, si hacemos una diferenciacion entre los políticos nos encontramos con que hay algunos que son más o menos bastantes coherentes con sus palabras y con otros que tienen de coherentes lo que yo tengo de australiano.
Los políticos del Partido Popular -en su mayoría- son muy coherentes con sus palabras ya que cuando manifiestan una opinión luego dicha opinión es generalmente refrendada por sus actos y decisiones; pero en cambio muchos políticos del Partido Socialista -por no decir que todos- son absolumente incoherentes con sus palabras y por ello su palabra no llega ni a la altura de la suela de los zapatos. Arriba ya he puesto algunos ejemplos de las manifiestas incoherencias de los políticos del PSOE pero me gustaría hacer especial hincapíe en lo profundamente incoherente que es nuestro actual Presidente del Gobierno.
Rodríguez Zapatero tiene como Presidente del Gobierno diversos actos semanalmente y en cada uno de ellos ha de contestar a las preguntas de sus contertulios o de los periodístas que le persiguen para sonsacarle declaraciones a cada instante, es por ello que un Presidente debería de tener una clara política a seguir y una idea bastante forjada de que es lo que quiere hacer en cada aspecto; cosa de la que nuestro Presidente carece de manera vergonzosa para todos los españoles, que somos los representados por este "ser". ¿Por qué ZP no tiene nada claro lo que quiere hacer?-->la respuesta es única y evidente, sus socios independentistas no le permiten tener una idea clara de nada; razón por la cual lo más conveniente sería convocar elecciones anticipadas habiendo modificado previamente -de acuerdo con el PP- la ley electoral para evitar que las hordas nazionalistas tengan un poder tan mayúsculo como el que ERC posee hoy en día en el Congreso.


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